viernes, 2 de noviembre de 2012

Falleció el filósofo y escritor Agustín García Calvo a los 87 años










García Calvo estuvo horas y horas todos los jueves en la Puerta de Sol de Madrid acompañando a los jóvenes que participaban en el 15-M. Era "el último combatiente contra las mentiras de la realidad", dijo hoy Isabel Escudero.
Fuente: Agencias/ Publico/ CNT
El escritor Agustín García Calvo, nacido en Zamora en 1926 y muerto este jueves en su ciudad natal por una insuficiencia cardiaca, autor de textos en muy diversos géneros literarios, caracterizó su trayectoria como intelectual por la rebeldía ante el poder establecido. Lo contrario a lo oficial marcó la forma de actuar de García Calvo, autor de una obra que, además del ensayo, la poesía, la novela y la traducción, abarca cientos de artículos y otras curiosidades, como el Himno de la Comunidad de Madrid que le encargó el primer presidente de la autonomía, Joaquín Leguina, por el precio simbólico de una peseta.
Se doctoró en Filología Clásica por la Universidad de Salamanca, donde ejerció como profesor de Latín, fue catedrático de instituto y obtuvo también la cátedra de Filología Latina en la Universidad de Sevilla. Muchos de sus trabajos los publicó en sus propias editoriales, Lumia y Lucina, cuya sede estaba en la gran casa en la que vivía, en el casco histórico de Zamora, en la Rúa de los Notarios.
En 1990, García Calvo recibió el primero de sus tres Premios Nacionales, el de Ensayo, por su obra Hablando de lo que Habla: Estudios de Lenguaje. Nueve años después le concedieron el de Literatura Dramática por La baraja del Rey Don Pedro, y en 2006 el de Traducción por el conjunto de su obra. Nunca fue amante de los reconocimientos y, en una entrevista con Efe, explicó que aceptó estos tres por ser unos galardones "muy pequeños, que tienen la ventaja" de que él no se presente y "los jurados son muy grandes y variados y hay más probabilidades de que entre ellos haya gente honesta".
Sus obras más destacadas en el ámbito del pensamiento son Lecturas presocráticas, Lecturas presocráticas II, Contra el tiempo y De Dios y Contra la Realidad, aunque también escribió otras obras centradas en la poesía, artículos y colaboraciones con los medios de comunicación. En relación con su obra teatral habría que destacar Rey de una hora; Tres farsas trágicas y una danza titánica; Pasión. Farsa trágica; La rana y el alacrán o Loco de Amor.
Fue uno de los catedráticos perseguidos por el régimen franquista y, debido a las revueltas estudiantiles de febrero de 1965, fue apartado de la cátedra.. En 1993 protagonizó uno de los episodios más polémicos y conocidos de su vida, al tener que afrontar una sanción de Hacienda de 10,5 millones de pesetas por no haber hecho nunca la declaración de la renta de las personas físicas y por no declarar los ingresos de la subvención que empleó para restaurar el caserón que poseía en Zamora.García Calvo difundió entonces anuncios en la prensa nacional para pedir ayuda a "aquellos que pudieran ser usuarios de las cosas que publico y tener algún agradecimiento". Ese mismo año, García Calvo pagó su deuda con la Agencia Tributaria, después de negociar con un banco la financiación de seis millones de pesetas, mientras el resto, cuatro millones y medio, los consiguió a través de unas 200 donaciones particulares.
Una de las últimas obras en las que participó indirectamente fue el documental realizado por Basilio Martín Patino sobre el movimiento de indignados del 15-M, y que utilizó el nombre de uno de sus poemas, Libre te quiero, para dar título a una cinta que se ha presentado en la sección Tiempo de Historia de la última edición de la Seminci.
A Agustín García Calvo nunca le gustaron los homenajes, ni propios ni ajenos, algo que demostró en 1998, cuando se manifestó contrario a los homenajes que se realizaban para conmemorar el centenario del nacimiento de Federico García Lorca, porque significan "la sumisión de lo que puede haber de vivo en las palabras". Ahora su legado queda reflejado precisamente en eso, en la vitalidad que guarda su obra y su pensamiento, en la vitalidad de sus palabras.

Reportaje Público.es año 2009
El lingüista, poeta, dramaturgo y ensayista zamorano Agustín García Calvo asegura que no tiene principios "pero sí repugnancia contra la mentira" y, en entrevista con la Agencia EFE, defiende que "la lengua no es de nadie" y "no tiene más amo que quien la habla".
El pasado abril García Calvo publicó "Cosas de la vida", un libro con diecisiete cuentos escritos solo con diálogos, y en marzo apareció "Elementos Gramaticales", manual destinado a alumnos de bachillerato para -observa- "niños mayorcitos y para quienes se hagan como niños", ambos títulos de la Editorial zamorana Lucina.
El polifacético autor, que mantiene una relación muy estrecha con Zamora, su ciudad natal, a la que acude varios días cada dos semanas para desconectar de Madrid, y donde tiene a tres de sus cuatro hijos y algunos amigos, cree que la "gramática en la escuela no debería tener más sentido que el tomar conciencia de lo que se ha aprendido sin darse cuenta".
No obstante, cree que "lo que se vende como gramática no es más que una acumulación de teorías y análisis como en cualquier otra ciencia, y contra eso se dirigen los Elementos".
García Calvo explica que publica el libro con la intención de que sirva para tratar la lengua en los institutos, aunque sabe "que es una intención pedagógica casi imposible de realizar".
"La lengua no es de nadie, no tiene más amo que quien la habla", observa el lingüista, que se muestra muy crítico con el papel "funesto" de la Real Academia Española, "porque son señores que se creen que saben lo que pasa en la lengua y que se permiten hasta dar reglas para hablar".
A sus 82 años, Agustín García Calvo sigue sin estar del todo convencido de la idoneidad de publicar sus textos, porque desde su juventud se "ha resistido", ya que "veía en lo que se iba a convertir y se está convirtiendo la cultura, marcada por el dinero y los beneficios", y eso no le gusta.
Comenzó a publicar a mediados de los años sesenta del siglo pasado, cuando fue expulsado de la Universidad Central de Madrid, "por apoyar a los estudiantes en una revuelta que luego se extendió por el mundo, cuando se estaba implantando el régimen que padecemos, el régimen del bienestar, del dinero", un movimiento que le dio "la mayor alegría" de su vida y, de alguna manera, sigue "viviendo de eso".
Desde entonces, no le ha resultado difícil mantenerse fiel a sus principios, porque confiesa que no tiene principios, "pero sí una repugnancia contra la mentira" y ser fiel a eso le "es difícil", pero cree que nunca se ha vendido del todo ni ha mentido del todo.
García Calvo ha obtenido los Premios Nacionales de Ensayo, Literatura Dramática y a la obra de un traductor, unos galardones "muy pequeños", que ha aceptado "porque tienen la ventaja" de que él no se presente y "los jurados son muy grandes y variados y hay más probabilidades de que entre ellos haya gente honesta".
A lo largo de su trayectoria, García Calvo ha arremetido contra los medios de comunicación, "porque lo único que les interesa es llenar las pantallas y las páginas para mover la industria más importante del mundo que es la de la información, y da igual que el tema sea la crisis que la peste porcina", eso es lo que más le "duele".
Desde el principio se mostró contrario al devenir y al uso de la televisión, por eso se ha negado "siempre a prestar su imagen", y así le va, porque "el que no sale en la pequeña pantalla no existe y eso repercute, por desgracia", en que sus libros "no llegan a mucha gente".

Agustín García Calvo, uno de los principales latinistas españoles del siglo XX, ha fallecido hoy con 86 años. Ensayista, poeta, dramaturgo, traductor, filósofo, García Calvo fue también y siempre un pensador polémico. Tanto que el franquismo le apartó de su cátedra en la universidad Complutense de Madrid por apoyar las protestas de los estudiantes. Aunque finalmente, años después, fue nombrado catedrático emérito de Filología Clásica del mismo centro.
En el fondo, el pensador, que falleció en el Hospital Virgen de la Concha de Zamora debido a una insuficiencia cardíaca, no renunció nunca a oponerse al sistema. Desde el nacimiento del movimiento, el año pasado, acudía cada jueves a las concentraciones del 15-M en la madrileña puerta del Sol para "hablar con los jóvenes", como cuenta Isabel Escudero, su pareja desde hace 36 años. "Lo que más me consuela después de su muerte es la cantidad de jóvenes que ha dejado tras él y tras su pensamiento. Gente viva, del 15-M, y no de la Cultura en mayúsculas, que siempre ha mirado para el otro lado", añade Escudero.
Hasta la semana pasada García Calvo estuvo en la tertulia que organizaba semanalmente en el Ateneo. En la última, habló sobre física y matemáticas en una conferencia llamada Uno más uno son dos. Escudero destaca “el vigor y la gracia que ha mantenido hasta el último día, también cuando ya estaba enfermo”.
En julio el filósofo sufrió una parada cardíaca por la que tuvo que ser hospitalizado en Madrid. Desde entonces, estuvo viviendo en Zamora, hasta que ayer volvió a tener el mismo problema. De ahí que fuera ingresado en el centro clínico de la ciudad. Murió hoy poco después del mediodía, por las consecuencias de esa parada cardíaca.
García-Calvo se encuentra en el tanatorio La Soledad de Zamora y mañana será enterrado a las 17.00 en el cementerio municipal de la ciudad.
En Zamora García-Calvo nació, en 1926. Estudió Filología Clásica en la Universidad de Salamanca, y a partir de 1951 se convirtió en profesor de instituto. En 1965, privado de su cátedra en Madrid junto a José Luis Aranguren y Enrique Tierno Galván, se fue en exilio a Francia, donde sí pudo seguir enseñando, tanto en la Universidad de Lille como en el Collège de France. En París también fundó y coordinó una tertulia política y literaria en el café La boule d'or del Barrio Latino.
En España en cambio lanzó en 1988 el proyecto de una Escuela de Lingüística, Lógica y Artes del Lenguaje, para reconciliar disciplinas a las que la enseñanza había ido alejando hasta confinarlas en los compartimentos estancos de la filología, las matemáticas y el teatro. La iniciativa duró hasta 1991, aunque el filósofo quiso retomarla en 2010. Sea como fuere, García Calvo no sufrió especialmente por el final del proyecto. "Aquello fracasó, como fracasa todo lo que puede herir. El éxito solo llega a aquello que no hace daño a nadie, a aquello que sigue la corriente", contaba a este periódico en una entrevista de 2010.
Entre sus obras más importantes se encuentra la trilogía compuesta por Del lenguaje, De la construcción (Del lenguaje II) y Del aparato (Del lenguaje III), en las que desarrolló su teoría general sobre el lenguaje. Con Hablando de lo que habla. Estudios de lenguaje, una recopilación de sus artículos, obtuvo en 1990 el Premio Nacional de Ensayo.
“Agustín era un hombre muy riguroso, siempre muy socrático. Creo que ha sido el último Sócrates”, asegura Escudero. Sobre el filósofo griego, García Calvo escribió algunos de sus textos más famosos, como Lecturas presocráticas y Lecturas presocráticas II. Otras de sus conocidas reflexiones filosóficas son Razón común, Contra el tiempo, De Dios y Contra la Realidad.
Recibió también los premios nacionales de Literatura Dramática y de Traducción, respectivamente por La Baraja del rey don Pedro y por el conjunto de su obra.
"Era un hombre atípico, único e inconfundible, siempre alejado de modas y al margen de la vida cultural oficial", ha declarado a la agencia Efe Fernando Savater, que fue alumno de García-Calvo cuando daba clases en una academia de Madrid.


jueves, 1 de noviembre de 2012

¿Y si fueras tú...?




¿Y SI  FUERAS TÚ…?
María Jesús  García

¿Qué harías/ qué sentirías…
Si un día te levantaras
y tu casa, tu pueblo, tu país,
estuviera bajo ocupación extranjera?

¿Si las 24 horas del día vivieras
bajo una potencial ó real amenaza de muerte,
si todos los días sintieras sobre tu cabeza
y la de tu gente, los F16 bombardeando
ó los tanques rodeando tu pueblo, ciudad…
si fueras a trabajar en tus tierras, huertos,
a pescar para llevar el alimento a tu hogar
y te estuvieran disparando cada pocos segundos
si demolieran tu vivienda
para cedérsela luego a los colonos extranjeros
si no te dejaran nunca edificar tu casa
sin derruirla al día siguiente,
si vivieras rodeada de asentamientos ilegales
en los que viven los colonos con todas comodidades
que a ti te niegan sistemáticamente
agua, luz, electricidad,…siendo tuyos legítimamente
si usurparan todos tus recursos básicos

para la subsistencia diaria:
Agua, agricultura, pesca,…
y se lucraran con ellos vendiéndolos
por todo el Mundo?

¿Si cada día tuvieras que atravesar
varios puestos de control policiales
de la potencia extranjera ocupante,
para llegar al colegio, universidad, trabajo,
al hospital, ó de vuelta a tu casa
y en esos puestos de control
te humillaran y vejaran continuamente,
sólo porque eres de aquellos que ellos odian
por su nacionalidad, cultura, creencias,…

Si no sólo te impidieran acceder a los medios de subsistencia
por un bloqueo ya largo, ilegal y criminal
sino que además abordaran, detuvieran y  torturasen
a los Activistas que quieren ayudarte humanitariamente,
Si te detuvieran arbitrariamente
sin tener ningún cargo del que acusarte,
simplemente porque les viene en gana
y te encarcelasen indefinidamente,
te humillaran, vejaran, te negaran
todos tus Derechos Humanos más elementales?
¿Si detuvieran a tus hijos, hermanos, sobrinos,…
en medio de la noche
Únicamente por expresar su rabia, resistir, defenderse
de los ocupantes extranjeros que les agraden continuamente,
y sin ninguna garantía judicial
les torturasen, humillasen, vejasen,
igual que a las personas mayores,
para hacerles confesar el delito que no cometieron
ó para obligarles a delatar a sus iguales?

¿Qué harías tú
para defenderte de los crímenes
y abusos del poder ocupante
del ejército y gobierno extranjeros
que siembran el terror contra  ti y tu gente,
para quedarse injustamente
y con la fuerza de las armas, tanques, F16, …
con todo lo que te pertenece legítimamente
y por lo que has luchado toda la vida duramente,...?
¿Qué harías tú y tu gente,
Si sufrierais los crímenes
del terrorista Israel
como los sufren a diario
cientos de palestinos,
y no contarais con la ayuda
de ese mundo que se dice tan justo y democrático
pero que es ciego, sordo y mudo,
ante el sufrimiento de sus semejantes
especialmente cuando estos son palestinos,
porque les pilla muy lejos su sufrimiento,
por miedo a Israel, ó porque éste terrorista
les compra con dinero y otros intereses?

Acaso si el palestino/a fueras tú
¿te gustaría que te llamaran terrorista
sólo por resistir y defenderte de los crímenes?
¿te gustaría que los demás fueran equidistantes
y aquiescentes con aquel que te masacra diariamente,
y te comparasen en culpa con el que es tu verdugo?

¿te mostrarías entonces tan silencioso,
tan frío e indiferente, como ahora lo haces,
sólo porque no es a ti a quién le ocurre
lo que sufre el Pueblo Palestino a diario,
preocupándote sólo tu estómago y tu ombligo?
Entonces, ¿Por qué miras hacia otro lado
cuando quién está sufriendo ese Holocausto,
es el Pueblo Palestino?.
Reacciona de una maldita vez,
antes de que sea demasiado tarde,…
porque hoy son los palestinos,
pero mañana ¿quién te dice…
que no seas tú y tu gente
los que sufrís eso mismo?
La entidad sionista, ó Israel, como prefieras,
a fin de cuentas buscan y creen lo mismo
que el siniestro nazismo,
la superioridad por encima de todo el Mundo
y ser ellos quienes acaparen todas las riquezas,
solamente ellos solitos,
y que el resto del mundo se incline a sus pies,
en un eterno esclavismo.

miércoles, 31 de octubre de 2012

Poesía revolucionaria



Fernando Buen Abad


"La mano que maneja la pluma vale tanto como la que conduce el arado. Arthur Rimbaud.
La revolución, el acto de amor y el acto de poesía no son incompatibles.
El estado actual del espíritu en plena guerra simbólica. Advertencia beligerante: hay que tomar el cielo por asalto. La realidad no es cosa del otro mundo.
Hoy se hace pasar por “poesía” (y nos la imponen) la basura decorativa de “artistas” alquilados para disfrazar estéticamente la miseria que fabrica el capitalismo. Mueven la cola y hacen gracejetas al patrón que compra obra. Unos hacen monerías para ganarse becas o presupuestos y otros las hacen porque no les queda más remedio, algunos viven amargados por la humillación. Se hace pasar por “poesía” el idealismo solipsista y la obscenidad nihilista más impunemente disfrazada de “arte”. Se hace pasar por poéticas las payasadas de los comerciantes mass mediáticos. La burguesía no produce su “poesía” inocentemente. La poesía burguesa es parte de un arsenal de guerra ideológica, puesto a fabricar jabones para lavar la sangre derramada por una civilización que no encuentra dónde esconder todos esos muertos que produce minuto a minuto. Todos los instructivos ideológicos burgueses que se esmeran en embellecer la propiedad privada, la familia, las instituciones militares y el devenir de gobiernos ávidos de violencia rentable, se suponen dueños de las conciencias donde depositan sus deyecciones poéticas… su proyecto esclavista.
Con la alquimia de la revolución y su poesía hay que ir contra la enfermedad y la decadencia capitalista. Contra toda burocratización de la vida. No hay un sólo medio de acción que no debamos emplear y eso incluye al amor, a la poesía… no humillados, no hambrientos, no ignorantes, no explotados. Contra los intereses bancarios, la plusvalía, las burocracias, los monopolios, las “buenas conciencias”, los redentores, las sectas y los represores. Contra la barbarie y sus noticieros, los decretos presidenciales espurios, los recortes salariales, la desecación del poder adquisitivo… Contra el genocidio en los hospitales públicos, o privados, sin medicamentos, sin gasas, sin platos, sin solidaridad. Contra la miseria intelectual en las escuelas públicas, en las universidades públicas, en los institutos de investigación. Contra el crimen organizado por las burguesías en los recibos de teléfono, la luz, el agua, el gas… Contra el hambre, el desempleo, la vejez náufraga, la niñez desvencijada, el futuro ciego, el pasado amnésico. Contra el capitalismo esquizofrénico, sus bajezas y su odio. Contra el capitalismo bandolero de ojos gélidos. Contra este tiradero de almas machacadas por los lagartos de la usura. Contra la poesía fabricada para la vanidad salivosa. Contra todo engendro vomitado a destajo en trances de cursilería negociable. Contra la palabrería santificada entre genitales de calenturas patrioteras. Contra los retruécanos eyaculatorios de poetastros complacientes con la burguesía. Hay riesgos como nunca en las circunstancias presentes. Es imposible prolongar esto que vivimos, es inútil aferrarse a este muladar. Somos reos de la miseria y la barbarie.
Retrato del capitalismo

La cultura burguesa se ha convertido en herramienta de “seguridad nacional”; en guerra ideológica de intensidad variable que se regula según los imperativos de control de conciencias más y caros al régimen de explotación. No tragaremos más odio de sus dioses institucionales. No santificaremos sus crímenes. Esto es una monstruosidad y ha sido muy costosa. Este amasijo de cadáveres que la burguesía esconde bajo el tapete de la alienación nos taladra con su angustia y modorra de camposanto televisivo. Nos taladra con sus estertores más obscenos mientras temblamos en las fauces de la bestia. El imperialismo neo-nazi avanza, hay superexplotación en todas partes. Los rebeldes sobreviven perseguidos, calumniados, encarcelados, o exiliados. Crece la burguesa del “mercado global”, la guerra ideológica en los misiles y en los mass media. Arrecia la persecución de los lebreles neoliberales en fábricas, aulas, oficinas, calles... Arrecia la represión contra el arte, la ciencia, la creación, la inteligencia que no se bajan los pantalones. Se llamen como se llamen, publiquen lo que publiquen o se premien como se premien.

En general el esmero, detalle, pulcritud y palabrería con que se elaboran muchas de las obras poéticas al servicio de la burguesía, son púlpitos para un clientelismo que extorsiona a los pueblos con la jugarreta de un saber “iluminado” de genio burocrático concentrado en su vanidad de poder. No faltan especialistas de mercado, títulos ni argumentos de clase, son impecables en la logística de las prebendas y canonjías. Son suficientemente escolásticos y eclécticos, y, sobre todo, son eficientemente demagógicos. Rinden informes detallados, hacen pasar por “riqueza poética” una red miserable de auto-proclamaciones llenas de aplausos para un rey tuerto que gusta de tragar ojos de súbditos. Algunos ganan premios internacionales. Muchos “poetas” hoy convertidos en sepultureros de utopías, proclaman sin rubor el paraíso terrenal de las economías de mercado y festejan la libre competencia mercantil de la Poesía. Los poetas yuppies aplauden. Remember Octavio and Obama Nobel Price.

Somos testigos, protagonistas y víctimas de una guerra ideológica virulenta empeñada en imponer los valores éticos, estéticos y morales burgueses más nocivos y aberrantes. Padecemos el gran embrollo de las reorganizaciones mercantiles trasnacionales que, en sus rebatingas, se esmeran para adoctrinar a las sociedades con moralejas empiriocriticistas, pragmatistas y tecnocráticas. Se asesina al espíritu rebelde, sus creaciones, enseñanzas y comunicaciones a cambio de criterios post modernos neoliberales que entienden al Estado como hoobie gerencial. Se hace pasar por poesía la payasada burguesa que produce adornos para la explotación. La idea burguesa de “poesía” con que se envenena al mundo, es “poesía” decorativa, masturbatoria o mercantil. Desplante para desesperanzar al mundo. Aniquilamiento del entusiasmo dispuesto, con todos los recursos posibles, para decretar el fin de la historia y la muerte de las utopías. La Poesía ha sido secuestrada por el capitalismo para frenar al espíritu y para someterlo al negocio burgués. No se puede (o debe) pensar la Poesía al margen del estado que guarda objetivamente el desarrollo de las fuerzas productivas, al margen de la lucha de clases, al margen del debate Capital-trabajo. No se debe pensar la Poesía al margen del trabajo, sin los trabajadores, sus circunstancias, las calamidades que los marcan y las potencialidades liberadoras posibles.

Reinan los recortes presupuestales más violentos en materia de gasto social, Cultura, Educación, Salud. En México por ejemplo, existe una escalada terrorista gubernamental empeñada en devastar el trabajo intelectual o artístico rebeldes, desde la investigación científico-tecnológica, hasta los salarios de los docentes. Hay cada vez menos recursos económicos asignados para equipar escuelas, universidades, institutos y museos si no son complacientes con el aplauso a la indiferencia y el saqueo. Hay más soldados mercenarios en las calles. Abundan los libros de autores conniventes con el sistema, se crean sólo centros Culturales para desplantes individualistas y mafias intelectuales y se fortalece cierta satanización ideológica que tilda de aburrido todo lo que es, invoca y sostiene críticas. Los niños, adolescentes, jóvenes y adultos escriben y leen menos y peor. Ahora se difunde la idea de que todo proyecto poético debe ser “rentable” y se le somete a leyes de comercialización desleales. Hay más represión contra los movimientos sociales. ¡Libertad para los luchadores sociales de Atenco… libertad para los luchadores sociales de Oaxaca!

A desengañarnos poetas

Nadie se crea Mesías, nadie se sienta Salvador de la Humanidad sólo por escribir “poemas”. La Poesía sólo se desarrollará sobre sus mejores conquistas, (dialéctica y colectivamente), cuando la sociedad logre su emancipación definitiva. Y permanezca armada para defenderse. Mientras tanto los logros mejores son sólo índices de un grado de avance importante pero parcial. Los poetas, pintores, músicos, teatristas, vídeoastas, intelectuales, bailarines… no son más dueños ni más hacedores de Cultura que los obreros, los panaderos, los electricistas... La idea de creación poética restringida a inteligentes o genios reproduce la separación clasista de la sociedad y la fetichiza. Los talentos individuales, que son innegables, deben explicar históricamente a qué intereses sirven a que riqueza colectiva le deben su obra. Estamos sometidos a un modo de producción poética oligarca y burocrática porque estamos desorganizados. Hay vicios no poco esnobistas en muchos productores de “poesía” envenenados de vanidad que impiden la autoconciencia de sí como trabajadores necesitados de una organización política para una lucha emancipatoria. Se trata de una soberbia individualista paralizante y repelente a la crítica (y la autocrítica). ¿Podrá cambiarse?

Es impensable una transformación poética sin una transformación social profunda. Es necesario un programa de transición Poética atado a un programa de transición general que tenga por ejes principales la lucha antiimperialista y la destrucción del capitalismo. Nuestras armas no son distintas a las armas comunes en función revolucionaria. Es decir, el arma no es una representación simbólica de lo que la lucha y el mundo son, sino herramienta de destrucción-construcción bajo la brújula de un programa revolucionario. Tatuado en las armas para la guerra simbólica. Con la poética engendrada por la revolución, el arma de la poesía debería ser, además, relato de la gesta gracias a necesidades conscientes y a una imaginación colectiva no alienada. Las armas de la poesía revolucionaria deben trabajar en el relato de una praxis transformadora que recuerda siempre sus objetivos como un reloj histórico que apunta, con sus manecillas, la hora del triunfo simbólico también.

La realidad impone problemas nuevos, exige luchas nuevas y estrategias nuevas. Dejemos de esquivar, levantemos la poesía revolucionara contra la vida miserable a que nos condenan a vivir. Levantemos unidos la poesía revolucionaria como ejército de luz, contra las emboscadas. Al lado (o detrás) de millones de obreros que levantan al cielo sus banderas de aurora, la única esperanza, la última esperanza contra el hambre eterna y el descorazonamiento, contra la angustia que cuelga de los pechos. Contra las alucinaciones de la angustia tantos siglos acumulada como lágrima inmensa. Contra la muerte infiltrada de rapsodias burócratas, infiltrada de pianos tenues y banderas camaleónicas con transfusiones eléctricas de pesadilla y fatalidad en nombre de un idiota.

¿Será pedir mucho que todos nuestros poemas giren por la palabra Revolución. Por una Revolución que impulse para salir de los marcos desesperantes de la vida miserable, la debilidad y la impotencia?

¿Qué hacer?

Puede afirmarse sin exageración que jamás la civilización humana estuvo amenazada por tantos peligros como lo está hoy. Los vándalos con la ayuda de sus medios bárbaros, es decir, harto precarios, destruyeron la civilización antigua en un limitado rincón de Europa. Actualmente es la civilización mundial completa, en la unidad de su destino histórico, la que se tambalea bajo amenaza de unas fuerzas reaccionarias armadas con toda la técnica moderna. No sólo pensamos en la guerra que se avecina. Ya, desde ahora, en tiempos de paz, la situación de la ciencia y del arte se ha vuelto absolutamente intolerable”. Manifiesto por un Arte Revolucionario e Independiente.

No nos ilusionemos con una Poesía Revolucionaria “ideal”, “perfecta” dogma de sectarios. Mejor trabajemos en una Revolución Poética permanente que apunte a una transformación general de los valores, a la ruptura y la descalificación de la lógica explotadora a la que es inexcusable perseguir hasta la extirpación de todos sus reductos.

Una guerra revolucionaria de la vida para arder también con poesía en el cielo que nos pertenece. Aniquilar este infierno absurdo y decadente incluso con la pócima de la poesía revolucionaria. Aplastar todas las trabas hasta con martillos verdaderos. Impulsemos la Poesía Revolucionaria primero ética que estética como un arma, forma superior de lucha, del poeta necesario que es, primero, revolucionario. ¿Por qué no? Poeta militante de la libertad, trabajador, obrero de los ejércitos emocionales contra de todas las opresiones. Poeta militante revolucionario para elevar la conciencia sin mesianismos idiotas en plena lucha de clases. Poetas revolucionarios para la resolución de los problemas en la vida práctica.

Andemos por el mundo organizando siempre nuestro renacimiento de revoluciones que traerá sus cajones llenos de pájaros tiernos. Andemos con una tempestad de revoluciones en la garganta para que chapotee la lucha en todas nuestras palabras mejor pensadas. Nacerá una revolución armada también con poesía. Revolución poesía en sí por todos los poros vuelta conciencia en imágenes beligerantes exigentes y en acción. Quebremos todo exclusivismo de la poesía. Cambiemos al mundo (también) con un programa mundial de la Poesía construido por una humanidad dispuesta a sacudirse la explotación, organizada de una vez por todas. Para siempre. Programa de la Poesía como estrategia de vida revolucionaria.

Hacer de la Poesía Revolucionaria, la ética y la estética del futuro, la poesía de lucha y liberación. Hacer la Poesía necesaria con sus fulgores interiores y exteriores rumbo a la magnificencia misma de la humanidad y su luz de metralla estremecedora. Belleza convulsiva de una revolución también poética que transforme al mundo... que transforme la vida. Poesía Revolucionaria para la reclasificación sistemática de todas las cosas según un orden socialista. Poesía para terminar con la propiedad privada y el Estado burgués, desterrar la miseria, el hambre, la ignorancia y la enfermedad. Aniquilar la usurpación de las fuerzas y talentos expresivos y su sometimiento. Impulsar la Poesía Revolucionaria con términos nuevos del espíritu y de las armas obreras. No serán los poetas quienes hagan la revolución, serán los obreros y los campesinos organizados bajo un programa en el que no estará ausente una táctica y estrategia poéticas aportadas por revolucionarios poetas llamados a sumarse en la lucha como un guerrero más, bajo crítica y autocrítica permanente, acompañante de los protagonistas y protagonista a su vez. No habrá Programa coherente de la Poesía Revolucionaria si se omiten las condiciones concretas donde se produce y de quienes la producen. Es indispensable establecer que en una sociedad dividida en clases el debate sobre la Poesía es ineludiblemente un debate de clase. La Poesía no es un fenómeno que puede despegarse de las condiciones concretas y las necesidades colectivas.

La revolución, el acto de amor y el acto de poesía no son incompatibles

Urge una revolución poética de símbolos grandes y aguerridos vanguardia del espíritu, de la sensibilidad, de la poesía. Poesía para organizarse, congregarse, unirse, participar, comunicarse… insurrección, revolución, revolver, perturbar y sobre todo construir. Revolución permanente. Esta idea de revolución unida a la poesía no es otra cosa que la poesía al servicio de la revolución. La comprensión de esta premisa complementa toda nuestra táctica y estrategia… mostrar al amor como una ceremonia (un lenguaje) que no se realiza a espaldas de la sociedad y que es una necesidad primordial para una vida que se dignifique en y con la lucha. Lucha en primera y última instancia con amor revolucionario en un mundo en transición hacia un amor revolucionario permanente. El amor es en nuestra definición guerrera, reconocimiento de la revolución en la persona amada, es la libertad, es ceremonia, purificación y piedra de fundación: el misterio de la persona libre. La poesía se hace en el lecho como el amor. Sus sábanas deshechas son la aurora de las cosas. La poesía se hace en los bosques y en las fábricas, en las escuelas y en los límites. Debe tener todo el espacio que necesite. Para preguntar por la hora de la revolución la humanidad debe preguntar por sí. Entonces otro mundo puede nacer de la contradicción entre lo que vivimos y cómo queremos, debemos, merecemos vivir. Puede nacer una revolución ahí donde la conciencia se disponga a evitar toda caída en la miseria del mundo. Eso será también poética revolucionaria que, de la teoría a la práctica, y viceversa, contribuya, objetiva y subjetivamente, en la destrucción del imperio burgués y al ascenso del espíritu libre, hacia una humanidad plena.

La Poesía Revolucionaria debe elevarse exponencialmente sobre el nivel de vida actual. Elevarse no significa desprenderse de la realidad social, enajenarse, ni olvidarse. Implica la comprensión de una humanidad nueva, de las leyes de su desarrollo, y la comprensión de todas las antinomias y contradicciones de la sociedad clasista y de la división social del trabajo. Implica poner toda capacidad de abstracción al servicio dialéctico de la concreción y viceversa.

Impulsemos la Poesía Revolucionaria contra todo lo que nos impide luchar juntos. Poesía Revolucionaria para trabar un debate que eleve la conciencia contra la lógica de la miseria. Poesía Revolucionaria para reunir fuerzas, para dar fin a toda la farsa siniestra del capitalismo, para aniquilar la esta pulsión burguesa delirante y enloquecida que nos explota, derrotar a este circo de bestias asesinas.

Poesía de vida. Poesía estremecimiento y palpitación devenida de la práctica toda, en el hacer del mundo una procuraduría permanente del estado poético. La felicidad misma. El desarrollo de la poesía es desigual y combinado. Nuestra voz bien puede ser la voz del otro que cohabita bajo el techo doméstico de la miseria desaforada. Nuestra voz bien puede tener armonía distinta, para que se oiga entre el bramido de las bestias, para que sobre ella se balanceen las esperanzas más fértiles y nuevas. No hay, pues, poesía sin ideología como no hay clase social sin producción cultural. Y estamos en guerra. No existe la poesía por la poesía misma.

Impulsemos la Poesía Revolucionaria como tarea suprema para participar conciente y activamente en la preparación de la Revolución Permanente. Poesía para participar de manera organizada, social e individual, en el ascenso del sentido y drama de la revolución, en sus nervios más íntimos, para dar una encarnación poderosa al trabajo humano supremo de transformar al mundo. No sometidos a burocracia o secta alguna. No aceptar la felicidad por etapas o en un solo país. Impulsemos la Poesía Revolucionaria para organizarnos, que sea la organización, en lo posible, expresión de avance poético también, contra nuestra situación es francamente atrasada, poco inteligente y acaso miserable.

Poesía Revolucionaria que renacerá con la humanidad desde la noche de la miseria y la barbarie, bajo el pico de una cigüeña con cabellos de arco iris moradora de estrellas. Poesía Revolucionaria florecida en el cielo que tomaremos por asalto con la dirección inflexible del corazón lámpara que envuelve un pecho melodioso con las llamas de poesía que ya ilumina la bóveda de la revolución aeronauta.

La poesía revolucionaria florecerá ensimismada sobre las voces obreras nuevas. Lo sabremos sin secretos, saldrá como un arco-iris, como un tranvía, saldrá una selva haciendo el amor y del amor su flecha catarata. Como una ruta hacia el horizonte de la revolución ahora luciérnaga-volcán del futuro donde los astros crujirán las entrañas y el cielo cruzará la garganta del poeta.

Esta Poesía Revolucionaria desafiará al silencio incluso con blasfemias y gritos hasta que caiga el rayo ansiado que nos llevará al otro lado de lo consciente y lo inconsciente… como el fuego de una orquesta de sirenas cuna de lenguas contra la barbarie de humanos infestados de preceptos burgueses. Poesía revolucionaria para escuchar la elocuencia de las estrellas y la oratoria del árbol, del alma y la luna almendra. Poesía protesta en gritos oceánicos y araño al destino miserable que nos han de los miserables verdaderos.

Poesía Revolucionaria que hablará sobre la hora de vivir la libertad como instinto contagioso de campanas desafiantes. A estas horas el sol tantea el último rincón donde se incuba la poesía revolucionaria. Y nace una selva mágica de embriones que suben su canto en mil barcos. Es hora de despertar en todas partes nuestras certezas de pájaros ansiosos de amanecer la vida y nada sea lo mismo. Poesía Revolucionaria para que el paisaje se llene de locuras frescas y vaya y venga la humanidad de la tierra al cielo, del cielo al mar, buscando las cosquillas de las espigas. Poesía estado superior de las imágenes... realización purificada y purificante... materialista y dialéctica.

La Poesía Revolucionaria deberá tener el mismo poder que los ojos de la amada. Nos hará pensar en un comienzo del mundo nuevo entre poemas revolucionarios como incendios cósmicos que se propagan e iluminan consumaciones de lengua de corazones. Las llamas de la poesía revolucionaria que se junta el poeta calientan su garganta con claros de luna. Por cada poema revolucionario el cielo parpadeará aerolitos testigo en todos los frentes donde se libre una lucha real contra la ignorancia.

La poesía revolucionaria estallará en luminarias mojada de mares no nacidos hay que trabajar sobre la poesía con la poesía para la revolución en caliente, desde una concepción de clase. Hay un espacio despoblado que es preciso poblar con poesía revolucionaria, con semillas abiertas, juegos y aerolitos de violín que nos traen el recuerdo del horizonte nuestro.

La imaginación al poder. El poder a la imaginación. Impulsemos esa Poesía Revolucionaria que tiene un mirar de vértigos. Alborada que borda certezas sobre el cielo que tomará por asalto y del que todos tomaremos tinta sin nombre. Poesía lengua de obra y lucha que hablaremos para siempre vertiginosos. Belleza convulsiva que abrirá para siempre esta caja de mil fondos llamada humanidad. Deberíamos re-inventar, con poesía revolucionaria y a partir de sus logros máximos, las obras todas dadas hace siglos. La hora de la poesía revolucionaria es también una hora de transformación de nuestras necesidades en rompecabezas bastante más refinados. Los conjuntos naturales de objetos y de fenómenos, tocados por la poesía revolucionaria, ya no coinciden con nuestros pensamientos ordinarios.

Impulsemos la Poesía Revolucionaria porque es posible, para lo inmediato y lo mediato. Para lo de hoy y lo de siempre. Por lo legal y por lo legítimo. Por la esperanza y por la panza. Por la dignidad y por la espontaneidad. Por el humor y por el amor. Por el salario y por el ideario. El caso es que una buen día quizá cuando el cansancio y la rabia nos antesalen a la noche, antes de caer dormidos, percibiremos nítidamente articulada, hasta el punto de que resulte imposible cambiar ni un solo elemento, la imagen de una revolución plena, no ajena al sonido de nuestra voz, de cualquier voz, como una frase nueva que llegará hasta nosotros sin llevar en sí el menor rastro de distancia y que, según ciertas revelaciones de la conciencia, nos ocupara el resto de la vida. Esa frase, la frase revolucionaria, parecerá, en un insistente, casi atrevida como el cristal. Aparecerá como un lenguaje nuevo de guerra poética, que no podrá entenderse más que hundiendo sus raíces en el humus revolucionario de los obreros y los campesinos para nacer como una planta nueva siempre. Grabemos rápidamente tal frase en la memoria, y, cuando nos dispongamos a pasar a otro asunto, el carácter orgánico de la frase retendrá nuestra atención. Y entonces poblaremos su vientre con una militancia nueva que se prolongara en la sangre a que responderemos sobre el surco de un arado de luz y ojos enaltecidos.

En el examen de la historia no sólo hay que saber, sino que hay que saber de una cierta manera poética. Tiemblen farsantes, uno conoce muy bien sus estrategias. Estamos en pie de guerra con nuestro cielo lleno de estrellas que esperan convertirse en poesía revolucionaria, con salpicaduras de astro que sopla sobre el pecho montañas a altura de los deseos. El entusiasmo intacto. Vivitos y coleando. Nos daremos la vida, desde esta muerte que nos dan y contra ella, si juntamos todas las frases revolucionarias, si las organizamos, aquí y allá, para tomar el cielo por asalto, hoy cercado con balas.

Ensayo copyleft que puede ser reproducido libremente, se agradecerá respetar su integridad, mencionar al autor e informar dónde será utilizado.

* Universidad de la Filosofía



Pablo Neruda: Poeta de Amor y de Combate





El poeta, comunista y brigadista internacional en la defensa de la república española



Luz Marina López Espinosa / Lunes 29 de octubre de 2012
Después del inmortal Rin Rin Renacuajo de Pombo que marcó nuestra infancia, siento que todos nacimos a la poesía cuando la melancolía, ilusiones y tristezas de la adolescencia fueron interpretados en un solo verso que son tres:
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Escribir, por ejemplo: “La noche está estrellada,
Y tiritan, azules, los astros, a lo lejos”.
Y ahí nos quedamos. Ya éramos poetas; o al menos así nos lo creíamos. Averiguamos luego el nombre, y el señor se llamaba Pablo Neruda. Luego supimos que era chileno, y mucho más tarde, que en realidad no se llamaba así, sino como cualquier vecino, como nuestro héroe el señor de la tienda de la esquina que tenía su negocio de alquiler de cuentos: Neftalí Reyes.
Lo cierto es que Neftalí hizo el milagro. Porque nos tocó seguir leyendo, continuar el descubrimiento de ese algo tan maravilloso, tan inefable, que sin saber cómo ni por qué, nos arrobaba, nos interpretaba, nos hacía sentirnos parte de algo extraordinario. Y no sólo en los territorios del amor, de esos primeros amores tan bellos como doloridos. Porque más tarde nos encontramos que esos astros azules tiritando a lo lejos permitían también todo el dolor, toda la maldad y la concupiscencia asechando en el alma humana. Que la poesía igualmente gritaba, denunciaba, espetaba, y sin dejar de serlo, enrostraba al mundo la perfidia que lo afea.
Y de ahí, descubrir sorprendida que en ese amplio marco cabía todo: la cebolla, el sudor del minero, la España asesinada, las alturas de Machu Pichu, nuestros héroes y nuestros bandidos, los pájaros y los platos exquisitos, la sangre sobre la nieve en la estepa rusa y el goce incomparable de las sábanas abrigadas por otro cuerpo.
Porque Neruda fue poeta cósmico, vital y universal. Hay muchos Nerudas que no gustan. Pero aún así, a ese mismo lector muchos Nerudas le gustan. Porque su militancia fue primeramente con la vida y el mundo todo, de forma que era comprensible que a todos no llegara de la misma manera. Pero esto es más virtud que defecto. Y aún su obra que no destaca, es manifestación del fuego que lo quemaba y lo impulsaba a producirla como un acto de afirmación política y humanista, así de pronto la proclama sacrificara la poesía. Cosa inevitable además en una obra tan vasta y que cubrió todos los tópicos posibles.
Neruda ha acompañado varias generaciones que nacen y crecen en la poesía con él. Con el mérito especial de que él es una cátedra de la poesía sí al servicio de luceros y magnolias, pero también, férreamente, de la lucha del hombre contra el fascismo, el militarismo, el capitalismo despojado del ápice de alma que tiene. Contra el despotismo que es el poder cuando no está al servicio de los más. Por eso Neruda, hedonista y bon vivant, se salva con exceso en poesía y humanidad. ¿La prueba? Murió de pena y desengaño cuando apenas abiertos los portalones que conducirían a obreros, indígenas, mujeres y campesinos a los recintos de la justicia que se les debía, la bestia militar los cerró bruscamente asesinando de paso a su Camarada autor de esa gesta.
Fecha entonces la de esa muerte, señera para el Movimiento Poético Mundial que la conmemora reivindicando una obra tan humana y comprometida, que en el Nuevo Canto de Amor a Stalingrado, no tiene reparos en clamar:
Guárdame un trozo de violenta espuma,
Guárdame un rifle, guárdame un arado,
Y que lo pongan en mi sepultura
……………..
Para que sepan, si hay alguna duda,
Que he muerto amándote y que me has amado..
………………

domingo, 28 de octubre de 2012

¡Arriba las manos!



¡Arriba las manos!

Nechi Dorado

El joven se levanta cuando la mañana
se confunde con el pliegue de la tarde.
Va remendando sueños por pasillos
alfombrados de tierra apelmazada,
donde el amor se esconde tras cascotes
entre ratas y alimañas.
De dos patas.

Saldrá con sol estrellas lluvia vientos.
Con luceros y sin ellos.
Saldrá como quien sale a bofetadas
con la vida y con la muerte que
acaricia sus mejillas todo el día.
¡Todo el día!

A las trompadas se levanta.
A cachetazos con la gente
y a palazos contra el perro
que es el único que nunca
lo abandona.
Si  no conoce el calor de una caricia,
¿quién pretende que la diera?
¡Algún imbécil!

Y dura el joven, un poco niño, muy muy muy viejo.
Solo dura.

Algo le dice en voz baja
que hace falta que los pobres
sufran mucho antes de entrar al cielo
por el ojo de una aguja.
La mentira  susurra en sus oídos
taponados por el polvo.
Las escuelas se cerraron,
pero otras puertas se abrirán.

Será ese el premio cuando la muerte
Se lo lleve para siempre.
Si, claro. Para siempre.
¡Alto el precio!
Me parece.

En su bolsillo raído, tan deshilado como su alma,
lleva la foto de un santito milagrero.
Dicen, que si le reza cada noche,
hará un milagro.
Pero el santo distraído no lo escucha
no lo mira ni bendice
ni le arrima unas monedas
¡Nunca, nunca!
¡Tal vez, acaso, cuando llegue al cielo…!

Y el joven, tratando de jugar carreras
en esa compulsiva maratón contra los días,
acaricia una pistola y una faca.
Alguna de las dos, seguro que no falla.

Se empuja, envejecido como está,
antes de tiempo,
a robar a maltratar a asesinar
O a cualquier cosa. La que sea.
La que obligan los extraños
Paradigmas.

El hambre se revuelve en esa panza
Que hace ruido y se retuerce
estrujando la esperanza.
¡Acá todo es igual! Dicen que dijo.
Todo es igual.
Gritó: ¡Arriba las manos!
¡Y se le escapó el tiempo!