martes, 8 de enero de 2013

Fronteras nacionales, descolonialidad y memoria: Perspectivas y desafíos. I Parte





“Fronteras nacionales, descolonialidad  y memoria: Perspectivas y Desafíos”
I Parte

Por Horacio López

Quiero comenzar compartiendo con Uds. una definición que nos diera el Presidente de Venezuela, Hugo Chávez Frías, en marzo de 2000, a una delegación argentina del entonces llamado Congreso Bolivariano de los Pueblos que lo fuéramos a visitar: “Si este proyecto (se refería a esas ideas iniciales de la revolución bolivariana) queda dentro de las fronteras de Venezuela, está condenado a morir.
¿Premonición lúcida sobre lo que luego devendría en un cambio de época -como lo definiera Rafael Correa- a este proceso sudamericano, o convicción profunda de un estratega revolucionario?
Chávez estaba negando, con esa reflexión, las fronteras nacionales, intuyendo que la revolución y el socialismo en el siglo XXI serán posibles en tanto se planteen en el ámbito continental, como parte de los cambios globales y universales por venir.
Esta negación de las fronteras como realidad posible y positiva tiene una correspondencia con la etapa histórica de nuestra guerra de liberación por la independencia de los primeros años del siglo XIX: La guerra continental por la independencia de lo que se llamó Hispanoamérica fue, al decir del chileno José Victorino Lastarria, “el acontecimiento más grande de los siglos, después del cristianismo”. A diferencia de otros imperios de Occidente en la antigüedad, los colonizadores tuvieron que vérselas con una insurgencia generalizada; fue continental, es decir tuvo como campos de batallas toda la geografía americana; como ámbitos de debates, decisiones y constitución de los nuevos poderes, las principales ciudades, y como objetivo en las mentes más lúcidas que la condujeron, el sueño de la unidad.
El boliviano Marcos Domich Ruiz -con cierta inspiración poética, en su libro La fascinación del poder- llama a esta ola revolucionaria continental “una especie de fuego santo común que inflama y contagia a las huestes del continente”, y continúa: “La misma euforia, la misma esperanza e idéntica bravura despiertan las acciones revolucionarias de Charcas, La Paz, Quito, Caracas, Buenos Aires, Santiago, Arequipa, Montevideo o Cochabamba”.1
El mariscal Sucre, al ingresar a la Audiencia de Charcas escribía a Bolívar, sin dejar lugar a dudas: “En abril se habrá acabado esta fiesta y veré de qué nos ocupamos por la Patria. Tal vez La Habana es un buen objetivo.” Estaba pensando en clave continental al pensar en la Patria.
Entre los deseos y objetivos de Bolívar y San Martín se abarcaba, infatigablemente, todo el continente de habla castellana. Como nos cuenta Martí en Nuestra América: “ se echaron a levantar pueblos los venezolanos por el norte y los argentinos por el sur”.2 Y no existían en sus mentes las fronteras, más allá de las naturales o militares.
El peruano Luis Alberto Sánchez nos recuerda a destacados americanos que sobresalieron fuera de sus fronteras de origen: “Flores, que había nacido en Venezuela, gobernó Ecuador; La Mar, oriundo de Cuenca, gobernó Perú, así como Santa Cruz, nativo de la actual Bolivia; Irisarri, guatemalteco, y Bello, venezolano, fueron prohombres de Chile, y Rocafuerte, ecuatoriano, lo fue de México…”.3
Recién surgieron las fronteras para separarnos, cuando los “espíritus de localías” - entiéndase la voracidad de poder de las oligarquías regionales nacientes y personalistas caudillejos militares -denunciados por Bernardo Monteagudo, no tuvieron reparos en armar las repúblicas a costa de las cruentas guerras civiles.
Luego, en la historia de dominación por parte del neocolonialismo y de resistencia por parte de nuestros pueblos, tanto uno como otros anularon o habilitaron fronteras: EE.UU. con su Destino Manifieto, Doctrina Monroe y Doctrina Maham, anuló fronteras con América latina para mejor dominar y explotar.
Por otro lado, tanto en el siglo XIX como en el XX creó fronteras con su política de aliento al Secesionismo, metiéndolas como cuñas en países constituidos, como en los casos de Texas, California y otros estados mexicanos, o el de Panamá separada de Colombia, ambos casos quizás como los más connotados del XIX , y los intentos, ya en nuestro tiempo, de Zulia independiente en Venezuela, la Media Luna en Bolivia o Airrecú en Nicaragua, por citar algunos.
De manera que las fronteras se crean o desaparecen como herramientas funcionales al neocolonialismo.
Desde el punto de vista de los intereses de los pueblos se levantan fronteras de resistencias a la dominación y el coloniaje. Leopoldo Zea habla de que la resistencia es fundamental en la memoria colectiva de Nuestra América contra esas fronteras del imperialismo: “Amenaza que frustró Cuba y la Dominicana con la resistencia de su gente. Una resistencia que nuevamente se hace patente en Venezuela, cuna del Libertador Simón Bolívar. Resistencia encabezada por un militar bolivariano que sigue su ejemplo, Hugo Chávez: ‘El ejército debe estar al servicio de sus pueblos y no de los colonizadores’.”4
También nuestros pueblos y sus gobiernos, en este cambio de época en Sudamérica, desarman fronteras con categorías como lo Multicultural, lo Plurinacional y la Integración; categorías que se incorporan a los textos constitucionales nuevos.
Esa resistencia al coloniaje de que nos hablaba Zea nos lleva, en esta “transición del colonialismo moderno a la colonialidad global”, a tomar, como dice María Eugenia Borsani del Centro de Estudios y Actualización en Pensamiento Político, Decolonialidad e Interculturalidad de la Universidad Nacional del Comahue, el término decolonialidad como “una postura de insurgencia epistémica política en pos de desandar, desbrozar, desmontar la trama modernidad-colonialidad…”5 Y aquí nos aparece una nueva frontera en el campo del conocimiento; dice Borsani: “los estudios decoloniales coadyuvan a un posicionamiento fronterizo respecto al rostro colonial de occidente, desde producciones gestadas desde la herencia colonial, aún hoy abierta y desde la diferencia colonial, diferencia en la que se resume la colonialidad del poder, del ser y del saber, es decir las tres órbitas en las que se despliega la lógica moderna colonial.”6
1 Marcos Domich Ruiz, La fascinación del poder, Editorial Universitaria, UMSA, La Paz, 1997, p. 58.
2 “Hispanoamérica en lucha por su Independencia”, (Textos fundamentales por) Miguel Hidalgo (y otros), Cuadernos Americanos,Editorial Muñoz SA, México, 1962, p.117.
3 Luis Alberto Sánchez,Examen Espectral de América Latina, Editorial Losada, Buenos Aires, 1962, p.17.
4 Leopoldo Zea, “La parábola del elefante y la hormiga”, en Cuadernos Americanos nº 96, 2002, en http://www.ensayistas.org/filosofos/mexico/zea/milenio/5-6.htm
5 María Eugenia Borsani, “Acerca del giro decolonial y sus contornos” en Observaciones Latinoamericanas, Sergio Caba y Gonzalo García editores, Ediciones Universitarias de Valparaíso Valparaíso, 2012, p. 56.
6 Borsani, Ob. Cit., p. 57.

Orden imperial





2002. Venezuela- EEUU apoyó y financió el intento de golpe de Estado
del 11 de abril, contra el Gobierno del Presidente Chávez.

por 
Gabriel Impaglione, Argentina - de Cuadernos. 2011

Golpeblando golpeduro invasión de golpe golpear
con plan de peste disuelta en café tinto, en la lluvia
en viento cualquiera que llegue a Miraflores.
Peste diseminada por los visores de la cloaca
esas pantallas relampagueantes
que muestran la mierda que produce la casta
peste que salpica del aliento del servil
peste que se toca en la tinta de los diarios
peste que se come se traga, peste inoculada
que crezca hasta la epidemia y llegue a Miraflores.
Peste que se condense y llueva trujillos y videlas,
germine fujimoris, disuelva el amor, rompa el coraje,
caiga con hachas de talar el canto
peste verde verde como un dólar que muerda la hierba,
desintegre el pan, borre Miraflores.
Peste decolorante de banderas, peste corrosiva,
removedora de conciencias, peste carnívora,
peste dentellada contra los andamios, pestepolilla
al asalto de libros y cuadernos, peste cazasueños
que se cuele por las ventanas de Miraflores.
Peste de todoesmío y quieromás,
caballería apocalíptica marchando a la cruzada
del sacroleoducto, armados de racimos de pestes
fosforadas, de tumorales pestes que ocupen Miraflores.
Golpeblando golpeduro invasión de golpe golpear
hasta que no quede vestigio de libertad, poema en el aire,
el mínimo rastro de los ojos de Simón que llaman
al abrazo universal. Hasta que no quede ala
en vuelo, hombre en su sudor, una mujer enamorada,
hasta que desaparezca Miraflores.
 

--

Colombia / Nueva novela de Albert Pinzón: “La riña que viene, está próxima a comenzar”





Semillas para la riqueza

Por Alberto Pinzón Sánchez

L
a gallera municipal de Provincia, ubicada en el solar de una vieja casona, en la callejuela empedrada que continua el camino de herradura a la cordillera; es un circo de arena de unos cinco pasos de grande, rodeado de un armazón de listones de madera de mediana altura, atravesados por unos tablones horizontales adaptadas como asientos para los apostadores y asistentes. Afuera, sombreado por un frondoso árbol de mango, movido ocasionalmente por la brisa cálida que sopla en las horas cálidas; hay un rústico mostrador también de madera donde se expenden a los asistentes bebidas embriagantes especialmente chica de maíz fermentado y aguardiente artesanal, o “chirrinche”, porque la cerveza embotellada es un lujo costoso que pocos se pueden dar en Provincia. Más al fondo, están las pequeñas jaulas de malla delgada, donde permanecen separados varios gallos de pelea, que se cantan entre sí sus agudos retos.

En la parte de la casona que da a la callejuela, en unos aposentos con piso de tabla y ventanas cuadradas, no muy grandes y con varios postigos, vive Rosendo Cadena con su esposa y tres hijos pequeños. Es un hombre de mediana estatura, sombrero blanco de pajilla, mirada gris y poncho amarillento que cubre su barriga. Su profesión además de ser gallero, es decir criador, levantador o entrenador de esos gallos y administrador de la gallera, es también el presidente del directorio del partido Liberal de Provincia.

Es el responsable de mantener el contacto y la comunicación con la dirección nacional del partido ubicada en Bogotá, y acaba de recibir un telegrama extenso donde le informan que dentro de quince días, coincidiendo con las fiestas patronales de Provincia, vendrá desde Bogotá, con una comitiva muy selecta el doctor Alberto Santiguo, uno de los tribunos más importantes de del partido Liberal de Colombia, quien acaba de lanzar su candidatura a la presidencia de la república. Habrá fiestas municipales, concursos de música y de tiple, fuegos artificiales, riñas de gallos, y si se pueden conseguir y traer hasta el pueblo algunos toros semisalvajes de los que pastan en la llanura más allá del rio, se hará toreo; por tanto, debe convocar urgentemente a los amigos de las juntas de acción comunal de las veredas de Provincia, para que asistan con sus familias y allegados a este trascendental acto de la democracia en Colombia.

E
l sábado anterior a la venida del doctor Santiguo, al atardecer, es decir las vísperas, ya se vive un ambiente de fiesta en Provincia. La plaza central tiene unos adornos con tiras de papel de color rojo, afiches hechizos dándole la bienvenida, pegados con engrudo en las paredes de las puertas de las casas del marco de la plaza, y en el café de Pedrito, algunos de los comerciantes y vendedores de mercancías de la plaza, toman cerveza embotellada y uno que otro trago de chirrinche, mientras charlan animadamente sobre la oratoria tan maravillosa e inigualable del doctor Santiguo. Afuera la brisa es fresca y suave.

Ese domingo tan esperado, cuando el sol marca la media mañana y en presencia de una gran muchedumbre, se oye el ruido seco y acompasado de las aspas y del motor de un helicóptero, totalmente desconocido para la mayoría de pobladores de Provincia, y a medida que se aproxima en el aire, un remolino de aire y polvo levantado, atronador y enceguecedor al mismo tiempo, que les quita de la cabeza el sombrero a muchos de los asistentes; logra aterrizar el doctor Santiguo con su comitiva, en la cancha de futbol de la escuela pública de Provincia habilitada como helipuerto para este fin.

Al parar las aspas, Rosendo el gallero, es el primero en acercarse a saludar a quienes van descendiendo del helicóptero. Le da la mano al doctor Peraltes antiguo conocido suyo, y luego saluda a los demás, en medio de vivas al futuro presidente de Colombia, que son sonoramente respondidas por los asistentes. Sonriente, los invita a que lo sigan a la plaza del pueblo donde se ha instalado una tarima rudimentaria de madera, desde donde el doctor Santiguo se dirigirá a los habitantes de Provincia. Y mientras la muchedumbre entusiasmada sigue de cerca las tres cuadras del recorrido, tres hombres de la tripulación de helicóptero, todos con unas grandes gafas negras brillantes y en overol azul de tipo militar, bajan apresuradamente de su interior, un número considerable de cajas de cartón en donde se lee “Cuidado. Semillas vegetales. Este lado arriba”.

E
l doctor Santiguo, de baja estatura pero de palabra larga es antecedido por una corta introducción por el doctor Peraltes, Su discurso, de verdad, es una encantadora pieza de oratoria larga y corrida, con pocas interrupciones o gritos. Habló de la hermosa acuarela que desde el aire se veía en esta tierra privilegiada con montañas, selvas hermosas, un rio azuloso y calmado, que se continuaba con un llano extenso verdoso y fértil, y agregó que pronto, muy pronto, todas estas montañas reverdecerían y se adornarán aún más, trayendo una riqueza que nadie aún se puede imaginar. Finalmente embelesado, mirando fijamente al infinito y con la frente humedecida por el sudor; le gritó a la muchedumbre ensimismada - ¡Solo una bala me detendrá en el camino a la presidencia!

No se había aún apagado la emoción causada, cuando Rosendo subió a la tarima y en pocas palabras les dijo a los asistentes que se acercaran al toldo que estaba allí al lado, a retirar el plato de lechona con bebida, al que el doctor Santiguo los invitaba por haber venido; mientras él con la comitiva y el orador, iría allí nomás a la gallera, a echarse un piquetico y a mirar unas riñas de gallos.

A la entrada del circo de arena, en un pizarrón desvencijado colgado de una cabuya retorcida, está descrita a trazos gruesos con tiza blanca, lo que será la primera riña: Cenizo, tres libras, primera pelea, Quiebralomo. Debajo: colorado, tres libras, primera pelea, Aguafría. El doctor Santiguo apostó sin mucha convicción por el colorado y, mientras los gallos saltan y se enroscan encarnizadamente en una nube de revuelos con plumas ensangrentadas; retumba en el lugar una algarabía de apuestas cruzadas, gabelas y gritos estridentes de apoyo a la precisión mortal de cada espuelazo. El gallo rojizo con la cabeza bañada en sangre empieza mostrar torpeza en sus movimientos, hasta cuando al finalizar un aletazo impreciso y lento, cae moviendo convulsivamente su cuerpo. El doctor Santiguo complacido paga las apuestas y aprovechando la distracción producida por el cobro entre los apostadores, hace una seña a sus acompañantes y a Rosendo, para salir rápidamente hacia el helicóptero.

Cuando el juez de riñas vuelve al pizarrón, a escribir la siguiente descripción de la pelea que viene a continuación; se oye el ruido seco y acompasado de las aspas y el motor del helicóptero que pasa por sobre la casona de la gallera, moviendo el frondoso follaje del árbol de mango de afuera. Algunos pocos apostadores miran fugazmente hacia arriba, pues la riña que viene, está próxima a comenzar.




domingo, 6 de enero de 2013

Hijo Hermano






 Hijo Hermano

 

Alejandro Jusim, trovador argentino,  amigo, compañero, camarada,  poeta y “carpintero de canciones” como el mismo se autodefine y sostenemos quienes lo conocemos.

Va tallando letras por la vida y las notas musicales se enamoran de sus frases, se acurrucan en un pentagrama comprometido y el viento suave del sur las desparraman.

En este tema, Alejandro,  canta a su hijo Pablo con el que va despertando soles...

ND

 

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No acallarán sus voces y su lucha. Mil veces vencerán




No acallarán sus voces y su lucha. Mil veces vencerán

Norton Contreras Robledo


Los vientos y las  lluvias torrenciales del sur,
traen desde territorios de habitantes indomables
las voces del Pueblo Mapuche que por más
de quinientos año no se acallan.
Pueblo Mapuche. Ahí por esos lares
renaces en la lucha de la raza templada
en el fuego de los volcanes.
Traigo la voz solidaria de mi pueblo
de los trabajadores de la ciudad y el campo
que lucha por sus derechos  y los tuyos.
Los facista que roban y asesinan,
los arribista y los oportunista que te dan
vuelta la espalda , son  los mismos de siempre…
los mercenarios del dinero que se alimentan
del sudor y la sangre de los pueblos,
los políticos lacayos del poder y del sistema,
los asesinos de ayer y del presente
A todos ellos hay que enfrentarlos como lo hiceron
Los lideres Lautaro y Caupolicán
El guerrillero heroico Manuel Rodríguez
El compañero Presidente Salvador Allende
Pueblo Mapuche, hermanos ancestrales
guerreros insomnes , moradores de territorios tutelares
Vengo desde mi ser
a tus dominios de araucaria araucana,
canelo, roble, coigue, luma, mañio,
lingue, y coligue
Vengo desde mi corazón
a tus asuntos.
Te dejo mi canto
Vengo desde mi Partido
a  tu lucha
Te dejo  mi centenaria armadura
y mi bandera






sábado, 5 de enero de 2013

Honrando a cada mártir hacemos su lucha eterna: Homenaje a la heroína rusa Zoya Kosmodemyanskaya




Somos más de 200 millones, no podréis colgarnos a todos…
por: Javier Sanz en:historiasdelahistoria.com




Me vais a colgar, pero no soy la única. Somos más de 200 millones, no podréis colgarnos a todos… estas fueron las palabras de la heroína rusa de 18 años Zoya Kosmodemyanskaya poco antes de ser ejecutada.
Siendo muy pequeña ya mostró su interés por la lectura, la música, los grandes pensadores… que fueron forjando su carácter indómito e idealista. Con 15 años se unió alKomsomol (las juventudes del Partido Comunista de la Unión Soviética, PCUS). En 1941, tras la invasión de los alemanes y con sólo 18 años, se ofreció voluntaria para forma parte de un grupo de partisanos que participaban en misiones de sabotaje y reconocimiento tras las líneas enemigas. El 27 de noviembre 1941, el grupo de Zoya logró cruzar el frente y se adentraron en territorio ocupado por los alemanes hasta llegar al pueblo de Petrischevo, donde estaba acuartelado un regimiento de alemanes. Zoya prendió fuego a varias cuadras y a dos casas ocupadas por los alemanes, pero un colaboracionista ruso la delató – fue recompensado con una botella de vodka – y fue capturada.

La llevaron a una cabaña y durante 48 horas fue sometida a todo tipo de torturas y vejaciones para que delatase a sus camaradas. Ante la desesperación del oficial al mando, ya que Zoya no decía nada, la mañana del 29 de noviembre la sacaron de aquella sala de torturas y la pasearon con un cartel al cuello “Incendiaria de hogares” hasta el centro del pueblo… le esperaba la horca. Los alemanes y el pueblo entero, obligados a presenciar la ejecución, rodeaban el cadalso pero cuando se iba a proceder a la ejecución, uno de los oficiales alemanes ordenó esperar hasta tener preparada su cámara fotográfica, momento que aprovechó Zoya para gritar:

Camaradas, ¿por qué estáis tan tristes? Yo no tengo miedo a morir, soy feliz de morir por mi pueblo [...]
Me vais a colgar, pero no soy la única. Somos más de 200 millones, no podréis colgarnos a todos. Mis compañeros vengarán mi muerte. Alemanes, rendíos antes de que sea demasiado tarde. La victoria es nuestra.



Durante un mes, el cuerpo congelado de Zoya estuvo colgado hasta que unos alemanes borrachos decidieron cortarle el pecho izquierdo y los oficiales ordenaron enterrar a Zoya. En 1942 el pueblo de Petrischevo fue liberado por el ejército ruso, el colaboracionista ruso fue ejecutado y a Zoya se le concedió a título póstumo la más alta distinción Héroe de la Unión Soviética. El oficial alemán que hizo las fotos murió en el combate y en uno de sus bolsillos se encontraron las fotos de la ejecución. El hermano de Zoya, Aleksandrk, también fue condecorado a título póstumo como Héroe de la Unión Soviética.



Recordemos a todas las heroínas y héroes que de verdad lo dieron todo, sufriendo lo inimaginable sin que ni siquiera eso rompiese su voluntad. Que estas duras imágenes nos sirvan de recordatorio e inspiración, hubo y hay gente jugandose la vida por sus ideales, por un mundo mas justo, dando la cara por tods.

¡Honrando a cada mártir hacemos su lucha eterna!

 
 Coordinadora Antifascista de Sevilla
 

viernes, 4 de enero de 2013

Homenaje y poesía





Homenaje a Celia Hart Santamaría: Nacida el 4 de Enero.

Norton Contreras Robledo

Escribo estas líneas en memoria a mi amiga y camarada Celia Hart Santamaría, muerta en un trágico accidente de tráfico. El accidente ocurrió la tarde del domingo 7 de septiembre en el distrito Miramar de La Habana. Lo escribo teniendo en cuenta el pensamiento de Celia, y su idea de que el oficio de escribir debemos de asumirlo con actitud militante y desde posiciones revolucionarias. Y que digan las verdades, no las que dicen los dueños del poder y los medios de comunicación. Sino la de los que pagan con sus vidas, las riquezas acumuladas en el imperio. Allá al Norte del... Río Bravo.
Celia había nacido un 4 de Enero, era  típica  capricorniana  práctica y prudente, confiable, disciplinada, con muchas aspiraciones, paciente, valiente y consecuente con sus ideas. Celia sabía transmitir, y cualquiera captaba al instante de conocerla, su pasión por la revolución. La lucha contra el imperialismo y por la revolución socialista hervía en su sangre y la llenaban de una energía contagiosa y optimista . Ese es el legado politico que nos ha dejado . Ese es también nuestro compromiso y nuestra mejor manera de recordarla.  Sé que Celia ha dejado de pensar pero que no ha muerto. Porque su vida, sus ideas y su militancia consecuente y revolucionaria estarán siempre en nuestras vidas y en las de las generaciones futuras. Es la certeza de que su alma de que su espíritu revolucionario se seguirá proyectándose a través del espacio y del tiempo. Siento como antes su cercana presencia, espiritualmente siempre ahí cerca y transparente.
Leo sus cartas y en ellas sigue viviendo. Leo sus cartas y son los días antes del 24 de Marzo del 2008, yo andaba preocupado porque no lograba escribir el poema que le había prometido al compañero Raúl Isman, Director De Redacción Popular de Argentina. Era para una Antología Poética Alusiva a los 32 años del golpe militar en Argentina . La poesía no podía estar ausente en este recuerdo. le hablo de mi preocupación y entonces me dice, mejor dicho me aconseja:
“ Basta que te mires a flor de piel. Mover los dedos en un teclado es tal cual el juego ese de los espiritistas, que no recuerdo su nombre ...que son los muertos quienes hablan. Tus muertos y los de Argentina están en tu alma, están cerca de tus dedos y no de los de Celia, que tan solo los conoce intelectual-mente...Deja que hablen esos muertos en tus dedos por teclado. Confía en mi....
Cuando hago los cantos íntimos ...es eso. No son ensayos ni nada son erupciones volcánicas del alma...Escribir es la forma mas coherente de pensar, sentir, comunicar .Así que ...respira...mira a la ventana coloca tus dedos en el teclado piensa y siente ....Listo! …..    Espero ver el escrito”. * [1]
Recuerdo que la magia y el embrujo de sus palabras se apoderaron de mi esencia y apenas terminé de leer. Los versos del poema, La memoria de los tiempos idos, comenzaron a llegar a caudales, diáfanos cristalinos como el agua que baja de las Alturas cordilleranas.
Hoy en el día de tu nacimiento te dejo este poema escrito para ti Celia querida. Va hacía los espacios estelares .. … hacía las estrellas…. hacía tu alma.


ESTA PENA QUE EN MÍ HABITA  * [2]

Te escribo y lo que te digo tiene sentido, emoción
son las palabras sinceras que vienen del corazón.
Aún me parece oír tu voz y tu risa
llegando desde la lejanía.
Leo tus cartas y en ellas sigues viviendo,
y como en un intento de retenerte
sigo leyéndolas.
Cuando leía tus obras, tu nombre,
cuando conversábamos
nunca llegué a imaginar
que en días venideros trataría de encontrar
las palabras que expresen
esta pena que en mí habita.
Celia, siempre te voy a recordar en las palabras
que me dijiste esa vez,
las dijiste de manera tierna, cariñosa.
Con esa actitud y trato que tenías para tus
amigos y compañeros de ideas y de oficio:
“No, no cariño, no, no, querido Norton,
no soy estrella. Soy una mujer revolucionaria,
las estrellas están en el cielo,
para que un día las veamos juntos....
No me coloques tan lejos.”
Esta elegía va hacia las estrellas,
esas estrellas que nunca veremos juntos.
Celia te has ido, pero estarás siempre presente
en las voces de las gentes,
en las intensas tormentas tropicales.
Las mismas que te llevaron para siempre
ahí en la Habana.
Tú eras el optimismo de los días futuros
el entusiasmo, la esperanza, la alegría
irradiando aires de libertad.
Yo acaso el eco de un poema
que el viento de vez en cuando comenta
Notas
[1] Extracto de la carta de Celia Hart Santamaría
[2 ] Del poemario Aires de libertad- Versos y cantos de peregrino, (Otra Dimensión Editores (Madrid 2011)